Proteger un PDF con contraseña
Un candado sobre el documento: el archivo queda cerrado con una contraseña que se pide al abrirlo, y el cifrado se calcula en tu dispositivo. Confiar un documento sensible a un servidor para protegerlo siempre ha sido la paradoja de estas herramientas — aquí no hay servidor.
Gratis · 100 % local — no se envía nada- 1Abre el documento que quieras proteger.
- 2Elige la contraseña.
- 3Descarga el PDF cifrado.
Cómo proteger un PDF con contraseña
Abre el documento, escribe la contraseña, repítela en el segundo campo y descarga: el archivo resultante pide esa contraseña al abrirse, lo mismo en Acrobat que en el visor del teléfono o en la pestaña de un navegador. El cifrado es AES-256 y se calcula en tu dispositivo; la contraseña no viaja, no se almacena en ninguna parte y no existe manera de recuperarla, que es justo lo esperable de un cifrado serio. Mientras escribes, una barra te dice si lo elegido aguanta poco, regular o bien, aunque nada te obliga a hacerle caso ni bloquea el botón por eso. Y merece la pena detenerse un segundo en la paradoja del resto de servicios: para poner a salvo una nómina, un contrato de alquiler o un informe médico, te piden justamente que lo subas a sus servidores. Aquí no hay servidor al que confiárselo, ni marca de agua, ni tope de tamaño, ni cuenta que crear.
Impedir la copia, la impresión, los cambios
El formato PDF admite además restricciones de uso: prohibir la impresión, impedir que se copie el texto, cerrar la edición. Viajan pegadas al documento, y Vélin puede aplicar solo esas restricciones, sin contraseña de apertura — el archivo se abre libremente y una contraseña aparte defiende los permisos. Conviene saber cuánto valen: funcionan como un rótulo y no como una cerradura, porque las respetan los lectores que juegan limpio y las ignoran sin inmutarse los demás. La única cerradura de verdad es la contraseña de apertura. Para dejar quieta una firma o un formulario ya relleno sin obligar a nadie a teclear nada, lo tuyo es Fijar las anotaciones. Queda un hábito, el que más se salta: manda el archivo por una vía y la contraseña por otra, un mensaje al teléfono o una llamada, porque dentro del mismo correo ambas cosas corren idéntica suerte. Y si tienes diez facturas, marca la casilla del lote y se cifran todas con los mismos ajustes.
Preguntas frecuentes
¿Se envía la contraseña a algún sitio?
No. No sale de tu navegador, y el cifrado también se calcula ahí.
¿Qué pasa si olvido la contraseña?
El documento queda ilegible, para ti y para cualquier otra persona: eso es el cifrado. Anótala en otro sitio antes de cerrar la página.
¿Qué cifrado se usa?
AES-256, el cifrado estándar del formato PDF: Acrobat, Vista Previa, los navegadores y los lectores recientes lo abren sin ningún programa especial.
¿Qué longitud debe tener la contraseña?
Mejor una frase que una palabra: cuatro palabras sin relación valen más que una palabra complicada de ocho caracteres, y además se recuerdan. El cifrado solo vale lo que vale la contraseña.
¿Puedo enviar el archivo y la contraseña juntos?
Ese es el gesto que lo anula todo: ambos viajan por el mismo canal, así que basta con una sola interceptación. Envía la contraseña por otra vía — un mensaje, una llamada.